Cambio… el cambio ya es permanente. Son pocos los cambios que percibimos como un hito, por ejemplo, un cambio de empleo, un cambio de look, un cambio de web, … Sin embargo, la tecnología está cambiando, permanentemente, nuestra forma de relacionarnos con otros y ya ni nos damos cuenta…

¿Qué nos pasa con esos cambios permanentes? ¿Qué emociones nos embargan? Personalmente me siento inhabilitada, si hablo de la tecnología, me da rabia que algo que sabía hacer bien ya no lo sé hacer, tengo que seguir aprendiendo para atender las demandas de la actual virtualidad, me da incertidumbre…  Si hablo de las relaciones con otros me entristece, me da miedo, no poder estar cerca de personas queridas o compañeros de trabajo y aunque pudiese estar cerca ya no es de la misma forma que antes.

Incertidumbre…otra emoción que surge en estos nuevos tiempos…. ¿cuándo estaré segura? ¿Cuándo podré operar como lo hacía antes?

Ya no… nada se vuelve atrás… la incertidumbre, igual que el cambio, vino para quedarse. Por lo tanto ¿Qué hacer? ¿Cómo surfearla?

Aprender a través de la situación de cambio

Después de darle vuelta al ¿Qué hacer? me di cuenta de que debo, en primer lugar, aceptar lo que está pasando, aceptar esta situación de cambio e incertidumbre y tomar consciencia de ello.

A continuación, asimilar mis propias reacciones, darme cuenta de mis emociones, de lo que me está pasando en mi día a día, de cómo van cambiando mis relaciones con otros, mi forma de trabajar.

Aquí tomé consciencia de los más importante, que es no solo utilizar mis propios recursos, sino aprender. Y es allí donde denominé este momento como una “corona aprendizaje”.

¿Me preguntarán porque corona aprendizaje?

El lenguaje no es inocente, mis palabras tienen un peso, una vibración, una resonancia que a partir de lo que yo diga pasan cosas…. No quiero seguir expandiendo este virus… si quiero expandir mi capacidad de acción para servir a otros, para seguir aprendiendo. Hasta los tecnológicos han tenido que aprender a brindarnos mejores o diferentes servicios con relación a lo que había en el mercado.

Y en este servir a otros… desde mi especialidad como Coach, es asociarme con otros para fortalecer los vínculos con personas que están en la misma situación, con las mismas emociones o similares… y que sigamos aprendiendo para hacer frente a la incertidumbre, al cambio.

Esto pienso y me pasa hoy.  Maria Francia Utard